martes, 26 de agosto de 2008

Capitulación



Del borde de tus pupilas
ha bajado una constelación
por la que vienes tallándome de asombro.

Mis piernas, enredadas en el cáliz azul
que me adivina,
invaden el espacio de tus mantas,
para perderse en el aura que dibuja el deseo.


Me siembras con tus ojos.

Creces en el siseo de la brisa,
la penumbra es un álamo que toca las raíces
de la noche profunda.

Navégame con ansias, amor,
susurro apenas
no escuchas mis palabras, has llegado hasta el eje
de mi respiración.

me tocas.

con el sensible tacto de tus ojos
que alargan la pasión más desnuda.

vienes adivinándome a tientas,
por el vado
en el que se han hundido las esperas.

Absurdas las agujas
giran, giran, y giran.

Nuestro tiempo es de anclarnos
en la fase más plena de la luna amarilla
de una noche cualquiera.

Todas tienen el marco
de las manos, los ojos, el temblor,
la llovizna de sal por la espalda,
gota
a
gota,
caemos de bruces en el prado rebelde
que nos hace rocío.

Torneas los rincones de mi cuerpo
con el oleaje lento de tus manos precisas.
Artesano del pulso de mi boca
y del monte que se incendia bajo tu soplo fresco.

Gota a gota te siento bendecir la derrota
del arco de mi espalda.

Sin urgencias
la noche se cae de rodillas.

Renuncio a la memoria de mis poemas mudos,
para guardar silencio.

Todavía en suspenso, me abandono a tu pecho
y escribo,
con la lengua y sin precios,
mi carta más extensa
de capitulación.


Adriana Arce - Año 2007



Letra y voz de cromatica

jueves, 21 de agosto de 2008

Estación Etiopía



A veces, lo que buscamos, solo esta bajo finas capas de tiempo. Como las hojas de otoño que cubren la fresca hierba del jardín. Misuko


Fue un día lluvioso cualquiera en una ciudad grande,
lejos de aquí, de este presente caduco.
Ella iba del otro lado del reflejo, nos desunía una ventana y un mar de gente.
Yo iba fundido en su belleza, ella iba viendo a ningún lado…

-Hola- le dije.
-Hola- respondió con una sonrisa.

Entramos a un motel barato, en menos de lo que canta un gallo abrimos nuestros regalos.
Jamas me amaron tan exactamente, nunca volví a creer en la suerte.

No soy de los que buscan ni encuentran.
Soy de los que se dejan encontrar, no se si me buscan.

Soy despistado.

Mi vida ha sido granuja, y yo me la he sobrevivido soñando.
La cosa es que allí iba esa perfecta mujer.
Y yo tan lejos y tan cerca de sus labios,
en el infierno cerca del paraíso de sus ojos.

Para bien o para mal, ella por fin me vio y sonrió.
Nos quedamos viendo un par de segundos...
Fue la declaración de amor mas intensa que jamas le dije y calle a una mujer.

Ella dijo que si, y en la siguiente estación desapareció para siempre.
La busque por todas partes pero el destino juega así y uno debe adaptarse.
Seis estaciones atrás me bajaba yo.

-Con permiso joven- me dijo una señora.

Abrí los ojos medio cansado,
y hasta ahora no se si todo fue un sueño, pero jamas la olvide.
Aun la sigo buscando en los universos, aun me huelen los dedos a ella,
aun guardo en mi bolsillo ese suspiro fugaz que le robe mientras dormía.

He conocido algunas mas, pero ninguna me han dado para recibir, lo que necesito.

Esa noche camine bajo la lluvia silbando…..


Por IBoon


sábado, 16 de agosto de 2008

Tu nombre



Me sangran versos las manos
y se me hace estigma la palabra.

Se desalienta el verbo en esta inarmónica sinergia,
que más que un veneno, me pudre las entrañas.

Se me atragantan y se me hacen nudos las letras,
que se me antojan cuerdas
y se me ahorcan en la garganta…

Ellas solas, embozan el intento
de sonar como voces,

y se atascan…

…Y no existe fundamento para esta desgracia
de no poder nombrar tú nombre,
sin que lo manche de lágrimas. !

Se me hace estigma tu nombre.

Y se me hacen inversos los versos
que, dándome la espalda,
me crucifican el habla.

Sin ti,
me desgarro de silencios...

por ti
me desangro,

de palabras…


Letra, voz y musica de Vigia.


miércoles, 13 de agosto de 2008

Por favor... Se Feliz!



Todo lo que quise



Huellas borrosas de pasos lejanos
manchando la nitidez de una ilusión
Entre mis dedos se ha escurrido
todo lo que un día quise tener
De lo que fui solo quedan memorias y cicatrices
Nada fue nunca suficiente

Distraído por un torbellino de ilusiones
marche paso a paso junto a la manada
cuando llegue solo quería regresar
Ahora al tener lo que quería ya no lo quiero

Con cada meta alcanzada
un propósito menos
Ahora solo quiero regresar a casa
sentarme y ver el monte crecer
beber de la tranquilidad y la simpleza
de un todo conservar lo mas sencillo
lo que siempre tuve es lo único que necesite

Una pared vieja y despintada
Que se desboronaba con el atardecer de las décadas
Memorias anidadas en el haber de un callejón
Detrás de una ventana quien vigila el pasar de los peatones
Niños caretos corriendo tras un balón que esta por perderse
Una pareja manoseándose en una sombra nocturna
Travesuras protegidas por el cristal de la inocencia
Uno y otro despertar a la maravilla del placer
Una primeriza lagrima de amor atrapada en una eternidad
Un viejo que te aconseja correr más despacio
Una procesión de santos perversos
Un mal chiste que revienta en carcajadas
La falta de dinero y la abundancia de sueños
Lo más lindo y puro que nace de la pobreza
El dulce abrazo de una madre que quiere y no puede

Tenía todo lo que quería, pero no lo sabia
hoy quiero otras cosas
cuando lleguen al igual que hoy no servirán
Hoy no quiero todo lo que pedia
Solamente nace el deseo de recuperarme
de recuperar todo lo que perdí
en la búsqueda de lo que nunca quise


Por Marlon carranza


viernes, 8 de agosto de 2008

Ausencia


Pensar que uno es el hombre
que un día despierta a la par de una mujer
y ella está más humana que nunca
y uno está más despierto que vivo.

Saber que éste es el instante
en que las miradas chocan
y ahí las paredes indecentes de luz
y por allá las ropas.

Volver a las estaturas a lo largo de los cuerpos
y otra vez estas pieles descalzas
estos mismos aparatos digestivos.
Hombre y mujer
de pronto dos ríos arrancándose las aguas:
a esto se le llama dos ángeles caídos.

Se hace el amor, se hace el odio
pero antes del amor
todo un mundo de cosas aburridas
que después se lloran a solas en un cuarto.

Prehistoria del deseo, post aniversario
de la culpa
dejemos las cosas en paz, estos son
los tamaños.

Y pensar que uno es el hombre
que otro día despierta a la par
de lo que llamaremos ausencia.

Escrito por Denis Avila

miércoles, 6 de agosto de 2008

Es hora de vivir


Devolvemos aquí a esos dioses que inventaron en días de esclavitud
iniciado un camino hacia la grandeza de la soledad existencial
desprendiéndonos de culpas y temores camuflajeados
enviando al exilio todo lo que tenga sabor a bueno o malo
aceptando que somos todos unos bastardos
deshacer todas esas costumbres mal añejadas
elevar a los hombres a donde nunca supieron llegar...
aunque solo sean de dos a seis
Y si el final es morir no hay nada que temer
terminemos de una buena vez... terminemos ahora mismo
de enterrar a todos los muertos hijos de puta
a todos los que apoyan sus tumbas en ilusiones
a todos los facinerosos que aspiran solamente a ser bofeteado en ambas mejillas
a todos los que han puesto de cabeza nuestra mas bella razón de ser
cada día expulsaremos a los muertos a sus paraísos
los dejaremos servir en su asqueroso paraíso
Y nosotros, hombres de espíritu pervertido y puro,
edifiquemos una patria sin fronteras pero lo suficientemente lejana
donde las explicaciones sean encarceladas en suburbios inaccesibles
y cada semilla produzca manzanas sinceras
manzanas que no sean trampas de apariencia apetitosa
y jugo de amargas consecuencias.
Hoy renacemos a un mundo no de esperanzas sino de acciones
donde el hombre se conocerá a si mismo y se aceptara con placer y no con verguenza... Es hora de vivir.

Por Marlon Carranza

domingo, 3 de agosto de 2008

Los sentidos de la épica



Me he propuesto la difícil empresa
De enamorar por el resto de su vida a una sola mujer:
Como esos hombres de barbas rojas que perseguían
Por el resto de su vida la inconmensurable distancia,
Y la teñían de mar,
De cielos explotando,
De crepúsculos bordeando con la Nada y,
Al final,
Regresaban al punto de partida y el único
Sabor en sus bocas, además de la adorable sal,
Era la amargura de la certeza de que la tierra
Era una redonda y húmeda esfera:

Pero yo me he propuesto la difícil empresa de
Enamorar por el esto de su vida a una sola mujer:
Tengo muchos aspectos en mi contra:
Los primeros, los más comunes
El transcurso del tiempo, la decrepitud, el cansancio
De la mente y la sinopsis del gusano:
(El temblor de mis manos sobre su cuerpo sólo la
estremece)
El segundo, puede ser la vaga impresión
De desaliento al ver marchitarse las flores amarillas
Que tras un viaje por un océano de cipreses grises
Una vez le regalé:
También está la oscura tentación de descerrajar
Los cajones con llave que todos guardamos
En un recóndito ámbito: esos cajones con llave
Que tanto bien hacen al amor por su tranquilo misterio,
Que invariablemente compartimos, en silencio,
En la noche de insomnios y e la noche de sueños:
También está el deseo de partir nuevamente,
Que es consubstancial
a todo navegante
y yo soy un navegante:
También están mis manías, mis celos y mis insomnios,
Y ese gran amor a mí mismo que nunca me deja,
Ese atroz enemigo que gruñe, roe, escalda y se
Ríe a mis espaldas de mis muecas:
Ese atroz enemigo me recuerda en las noches,
Cuando subo a su cuerpo
El poema de Malcom de Chazal:

Cuídame de amarme demasiado
Volverías a ti mismo.
El amor es redondo.

Además está Ella Misma, como el mar tan
Amado por los navegantes, ese mar que en sus mareas
Lo podemos arribar, costa, o morir en él, altamar;
Pero también tengo algunas cosas a mi favor:
No sé si las menos o las más:
Fuera de las rosas amarillas y marchitas,
Mis insomnios, la compulsión de la partida,
Mis manías, el que sea un navegante, todo eso que ella
Ya adora y ama:
La certeza de que la única manera de enamorar
Por el resto de su vida
A una sola mujer
Es amando a una solo a mujer.

Eso, además de las rosas amarillas y marchitas,
De mis insomnios y la compulsión por la partida,
Dado que soy un navegante,
Y mis manos temblorosas y mis manías,
Y mi cojera,
Y la tentación de descerrajar sus cajones con lave
Y mis propios cajones con llave.

Pero también tengo a mi favor
El hecho de que cocino delicioso y que cuando la amo
La persigo por inconmensurables distancias y la tiño de
Mares y cielos explotando
De crepúsculos bordeando con la Nada, y,
Al final,
Regresamos al punto de partida
Y ahí el único sabor en i boca
Es la adorable sal de su boca:
Y sé que sí, que si regreso a mí mismo,
Que si el amor es redondo,
Al final de esta húmeda e inconmensurable esfera,
me aguarda ella, la mujer que me he propuesto amar
por el resto
de
mi
vida.

DE TOMÁS HARRIS


Perfume



El río nos enfriaba el ambiente cada vez más,
Pero tus besos se diluían en mi boca, y se apagaba todo,
Cada vez que te tocaba desaparecíamos,
Nos quedábamos solos y abrazados al reflejo del agua.

Me encanta cuando no son necesarias las fachadas,
Ni las promesas, ni los pedidos,
Ni las criticas, ni los rencores,
Solo mirarte y esperar que subas por mis venas.

Fue cuando descubrí lo que nunca quise.
Sentirme vulnerable, desprotegido, atontado.
Eras lo único necesario para mi sed.
Necesitarte era el problema.

Tan acostumbrado a vivir en guardia,
Que me cuesta creer como lo hiciste,
Sin hacer nada más que perfumarme los días.
Te sigo, inconciente, sin preguntar donde. (Ni cuanto tiempo)

Escrito por Santiago Blanco (santasalarza)