viernes, 6 de noviembre de 2009

Alguien ha muerto



Están doblando a muerto.
Hay gente a mí alrededor
vestida de negro.

Llantos de sangre
brotan en los ojos
de la desesperación.

Alguien ha muerto.

Gritos cercanos
claman al cielo,
en mitad del inmenso aguacero.
A lo lejos, ladran los perros.

Alguien ha muerto.

Mis venas golpean
levemente mis sienes,
cada vez más despacio.

Chocan contra la tapa
las rosas rojas del adiós
y del sufrimiento;
Y del recuerdo,
que pronto,
se volverá olvido.

Alguien ha muerto.

Me siento frío
y algo estrecho.
Me pesan los párpados,
ya oigo el silencio.

Que oscuro está esto.

Alguien ha muerto.

Ya se oyen muy lejanos
los lamentos.
Arriba, alguien amontona
la tierra sobre las rosas.

Hay escarcha sobre mis labios,
y en mis entrañas,
hay hielo.

No lo dudes:
Alguien ha muerto.

De Suiseki

jueves, 5 de noviembre de 2009

Gracias por haber vivido




La vida suplica una tregua,
un indulto que no llega.
La noche envuelve a la vida,
el día envuelve a la muerte.

Los ojos se entregan
a océanos insondables
de aguaceros desbordados.

Un grito ahogado
desgarra al silencio
y desafía al tiempo.

Tiempo que se consume,
que se agota,
gota tras gota.,
en torrentes ahogados.

Sol de medianoche
posado en tu frente,
lanza de fuego
clavada en tu seno.

Amargo veneno
recorriendo tu cuerpo.
Crepúsculo de mediodía
posado en tu vientre.

Simiente siniestra
sin antídoto ni remedio.
Azul gélido
posado en tus labios.

Veintinueve Eneros
han visto tus ojos de tierra.
Veintinueve Eneros
Nos has regalado:
De ilusiones, de anhelos,
de sonrisas sin condiciones,
De cariño sin medida.

Tu viento ya no ríe,
tus sueños están cansados.

Pinceles sin color,
cuadros sin lienzo.
Enero sin marco,
ni consuelo.

(Gracias por haber vivido,
gracias por habernos dado vida)

De suiseki

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Regálame tu Amor



Regálame una sonrisa de orquídea
que perturbe mis mañanas,
un aroma de jazmín que atormente mis memorias.
Quiero ir a donde van los recuerdos
para embriagarme de ti,
hasta la inconciencia.
Regálame un beso que devore mi locura
y que suavice tu conciencia.
Quiéreme en sentido horizontal:
de Norte a Sur
de Este a Oeste.
Derrama el ocre infinito
sobre mi piel.
Que tu sudor sea la sangre
de mi cuerpo y que la vida
se escuche en un solo corazón.
Regálame tu amor
para mover mil montañas,
para doblegar mil razones,
para atormentar mil mariposas,
para despedazar mil dragones.
Regálame tu amor
para olvidar esta soledad
compañera de mi dolor.

De JR

Quiero Vivir...



Quiero el envés de tu conciencia
para embriagarme de tu dulzura
y crear cientos de marionetas
y mover el mundo al compás de tu cintura.

Quiero la infinidad del cielo
y ver su espacio azul derramándose
sobre nuestro querer.

Quiero ir a donde van las fantasías
y con un solo beso
vivir la eternidad bajo la sombra de tus pechos.

Quiero canciones y melodías
entre mi silencio y tus picardías.

Quiero paredes y murallas
lamiendo tu soledad y mi tristeza,
conteniendo guerras, deshaciendo batallas.

Quiero vivir, sólo para ti.
Descansar mi amor sobre el tuyo;
deslizar mi cariño, en cada atardecer,
desde tu frente hasta tus pies,
desnudar tu pudor y vestirte con mi piel,
gritar un "Te Amo" desde mi boca hasta tu boca
y detener el tiempo en el punto "G"
de nuestra fantasía y aferrarnos a ella
sin un adiós, sin un amanecer
y volver a gritar un:
"Te Amo"
y un
"Quiero vivir, sólo para ti".

De JR


domingo, 1 de noviembre de 2009

Asi termina esta historia



En este mundo imperfecto
con la lejanía de tus ojos en el horizonte
y el anochecer oscuro que han dejado tus besos,
así termina esta historia
que pensé que sería para siempre.

En el inmenso mar
que mis ojos han logrado,
por llorar tanto,
por no tenerte mas,
así termina esta historia.

En el calor que tu cuerpo se ha llevado,
que me ha dejado helado como un témpano,
así estoy sin ti.

Tu boca que ya no es la mía,
tus manos a las que tanto extraño,
a tus abrazos,
a todo tu ser,
quiero que sepas lo importante que fuiste para mi.
en este mundo imperfecto
con tu adiós como eco
sólo me queda decirte
que todavía te amo.

De Andrea de Caseros