martes, 29 de noviembre de 2011

En el filo del cristal



Hoy las calles
parecen tan grises y tan rectas,
tan de vuelta de todas las esquinas,
que te miran lento,
de arriba a abajo, de abajo a arriba,
con ojos de embudo solitario.

Hace ya tanto tiempo
que no siento
la espiral azul de un beso
o no vuelca el infinito su risa redentora
en el cáustico vaivén de mis latidos,
que mis sueños son pateras negras
atrapadas en el centro de la nada.

Soy un barco que no vuelve,
un sótano de nudos desatados
que respira como un pez en tierra seca,
el absurdo disparate de un osario
o la cuerda rota de un reloj sin hora.

Es tan dulce la memoria de un pétalo,
el delirio del vuelo de una mosca,
el cálido ballet de una llama.
Es tan triste el destino de una uva
convertida al final en un mal vino,
que vivo en el revés del tiempo
estrujando sombras y arrugas
que se retuercen en el espejo.

Aquí...
anclado en el andamio cojo del trébol
me pregunto:
¿Por qué no respiran las piedras?
¿Por qué no reclaman los muertos?
¿Por qué los horizontes
siempre están tan lejos?

Camino por el filo del cristal
en los brazos de una noche sonámbula:
¡Hay tantas estatuas rotas
adornando el jardín del pasado,
tantos marcos sin foto
encogiendo la memoria,
tanto cohete mojado y caduco
en la feria de mis sentimientos,
que nunca avanzo
y el aire es una noria sin caseta
donde sacar las entradas. 


 De Pérez Poza, Fernando Luis

lunes, 28 de noviembre de 2011

Insomnio


No te escucho,
no no te hablo,
no soy yo al que miras,
no, no esperes algo,
soy nada.

Una voz que suspira, 

susurra y se apaga,
un hombre de tiza 

y sin esperanza,
otro espantapájaros virtual
que vaga sin despegar.
 

No te derrumbo,
no, no te comparto,
no soy lo que arruinas,
no, no busques nada
eso soy.

Camino por la casa 

como sombra sonámbula,
escuchándote "dormir"
reírte en sueños

Oliéndote.

 
Me detengo por la ventana 

y me asombra
como me veo ir
lejos de tus sueños,
huyendote.

 
Me quede en silencio
por unos instantes
y la música sonaba...

Mientras pensaba que mas decir,
no lo puedo decir,
no lo quiero decir,
no lo voy a decir,
despierta.



jueves, 17 de noviembre de 2011

ÚLTIMO BRINDIS






Lo queramos o no
Sólo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.
Y ni siquiera tres
Porque como dice el filósofo
El ayer es ayer
Nos pertenece sólo en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
No se le puede sacar otro pétalo.
Las cartas por jugar 
Son solamente dos:
El presente y el día de mañana.
Y ni siquiera dos
Porque es un hecho bien establecido
Que el presente no existe
Sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó...,
                        como la juventud.
En resumidas cuentas
Sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
Por ese día que no llega nunca
Pero que es lo único
De lo que realmente disponemos.

De Nicanor Parra