sábado, 5 de diciembre de 2015

Advertencia al lector



El autor no responde de las molestias que puedan ocasionar sus escritos:
Aunque le pese.
El lector tendrá que darse siempre por satisfecho. 
Sabelius, que además de teólogo fue un humorista consumado,
Después de haber reducido a polvo el dogma de la Santísima Trinidad
¿Respondió acaso de su herejía?
Y si llegó a responder, ¡cómo lo hizo! 
¡En qué forma descabellada! 
¡Basándose en qué cúmulo de contradicciones!
Según los doctores de la ley este libro no debiera publicarse:
La palabra arco iris no aparece en él en ninguna parte, 
Menos aún la palabra dolor,
La palabra torcuato.
Sillas y mesas sí que figuran a granel, 
¡Ataúdes!, ¡útiles de escritorio! 
Lo que me llena de orgullo
Porque, a mi modo de ver, el cielo se está cayendo a pedazos.
Los mortales que hayan leído el Tractatus de Wittgenstein 
Pueden darse con una piedra en el pecho
Porque es una obra difícil de conseguir:
Pero el Círculo de Viena se disolvió hace años, 
Sus miembros se dispersaron sin dejar huella 
Y yo he decidido declarar la guerra a los cavalieri della luna.
Mi poesía puede perfectamente no conducir a ninguna parte:
“¡Las risas de este libro son falsas!”, argumentarán mis detractores
“Sus lágrimas, ¡artificiales!”
“En vez de suspirar, en estas páginas se bosteza”
“Se patalea como un niño de pecho”
“El autor se da a entender a estornudos” 
Conforme: os invito a quemar vuestras naves, 
Como los fenicios pretendo formarme mi propio alfabeto.
“¿A qué molestar al público entonces?”, se preguntarán los amigos lectores:
“Si el propio autor empieza por desprestigiar sus escritos, 
¡Qué podrá esperarse de ellos!”
Cuidado, yo no desprestigio nada
O, mejor dicho, yo exalto mi punto de vista,
Me vanaglorio de mis limitaciones
Pongo por las nubes mis creaciones.
Los pájaros de Aristófanes
Enterraban en sus propias cabezas
Los cadáveres de sus padres.
(Cada pájaro era un verdadero cementerio volante)
A mi modo de ver
Ha llegado la hora de modernizar esta ceremonia
¡Y yo entierro mis plumas en la cabeza de los señores lectores!

Nicanor Parra

miércoles, 18 de febrero de 2015

Desvelando una estrella




Me desvele reverente ante una estrella
horas y horas detrás de una pantalla
mientras miles de chispeantes
ideas,admiracion e ilusiones pasaban
por el universo de mi mente
casi extinta en emociones de este tipo

Tierna luz que no ciega
suave movimiento de piel
que se te queda como un tatuaje en la memoria
exacta coordenada y perfecta extensión

Ame cada suspiro
memorice cada color
anide cada palabra
y me fui al fondo de la razón
para quedarme sin ella
y en camisa de once varas
derretirme

No se como llamarle a lo que escribo
si alegría
poesía
reflexión
ilusión
o simplemente miedo

Una sonrisa socarrona asoma
por la ventana trasera de mi equipaje
en la huida de mis labios